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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fin

Y de a poco el final de este cuento que empezamos a escribir hace cino años, se está acercando.

domingo, 6 de junio de 2010

¿Qué se siente?

A ver, qué se siente
Cuando no se siente nada
Te vaciaste de palabras
Se murieron las mañanas.

Te despertás y escuchás voces que, poco a poco, se van aclarando. Al principio no entendés nada, estás demasiado dormida y las palabras no tienen mucho sentido, son solo murmullos, que después empiezan a tener sentido. Entendés quién habla y por qué, pero todavía no entendés muy bien de qué habla. Y bingo. Entendés todo. Entendés tanto que los ojos se te llenan de lágrimas y llorás a moco tendido, escondida para que no te vean.


Qué se siente
Cuando todo se termina
Con el alma malherida.

Llorás, llorás y sentís cómo el mundo que construíste en tus pocos años de vida se va cayendo de a poquito. A partir de ahora te tenés que construir uno nuevo porque desde que naciste viviste una mentira. Capaz no es tan grave, pero duele. Duele porque sentís el dolor del que devela el secreto. Duele porque te deja el corazón a flor de piel, porque era una mentira para vos, porque ya lo sospechabas desde hacía un tiempo, pero sospechar es muy diferente a tener certezas.

Corazon hecho pedazos
Sin retorno del fracaso
Solo un hueco de dolor
Un agujero sin amor.

Y de repente sentís un vacío enorme. Un vacío que duele. Un vacío que nunca creíste que ibas a sentir. Solo un hueco de dolor.

Qué se siente
Porque lo ha perdido todo
Tan ausente, Tan aislado
Qué se siente
Qué se siente
Como un nudo en la garganta
Y un dolor que no se acaba.

¿Qué se siente?

Best Seller

Biografía no autorizada de un Juan que nunca existió -cualquier semejanza con la irrealidad es pura coincidencia-


Juan nació el 23 de diciembre de 1983, Juan tiene un hermano más grande que lo cuida mucho. Cuando Juan tenía cinco años le regalaron un pez, Juan se aburría viendo nadar al pez pero otra mascota no lo dejaban tener. Juan hace un año abrió una bicicletería, ahora Juan es todo un hombre de negocios, Juan tiene rulos, Juan es alto, Juan usa bufanda y una campera de corderoy, Juan tiene un jean que usa todo el tiempo pero... ¿Quién es Juan? Juan es un hombre normal, con sus tiempos y problemas como cualquier otro. A Juan le gusta desayunar tostadas con manteca y un vaso de café o de lo que haya, Juan a veces se siente solo, como todos, pero encuentra en Mongo, su perro (ahora que Juan podía elegir la mascota definitivamente había sacado de su lista de mascotas al pez), la compañía necesita para estar bien. Juan ama las galletitas con forma de anillo, sobretodo las rosas con un intento de sabor a frutilla, Juan a veces come bizcochos agridulces. Los viernes a la noche Juan pide pizzas o empanadas porque llega cansado, saborea las pastas que le hace mamá los sábados y disfruta los asados de papá los domingos. Juan es más o menos alto, tiene el pelo castaño y ojos color miel.
A veces, solo a veces, se toma tiempo para hacer nada, generalmente esta corriendo –o andando en bicicleta- todo el día, del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Yo creo que la rutina lo cansa pero está en Juan cambiar las cosas o no. Juan nunca tiene tiempo para hacer lo que realmente quiere y por eso está siempre apurado con el tiempo suficiente. Juan tiene y tuvo muchos miedos como a los payasos, la oscuridad, el monstruo que se esconde debajo de la cama, que se le venga el mundo abajo, miedo a lo que piensen los demás de él. Juan le tiene mucho miedo a los médicos, Juan vive preocupado. Juan no sabe muchas cosas de cocina ni de limpieza, tampoco sabe hacer bien la cama, si fuera por Juan todo el mundo dormiría hasta tarde todos los días. Juan se tiene que afeitar día por medio, Juan a veces se lastima cuando se afeita. Juan siempre cuenta historias. A Juan le gusta escuchar cd’s de los Beatles, Sui generis (Sobre todo esa canción que dice “Juan Represión viste un saco azul, triste, vive como pidiendo perdón y se esconde a la luz del sol”) y Seru Giran, tiene la discografía completa de todos. A Juan le gustaría tener una banda, tiene millones de letras que escribió cuando tenía tiempo de volarse. A veces -solo a veces- se toma tiempo para hacer nada. Ahí es cuando escribe y se inspira. Ahí es cuando se toma tiempo para pensar en ella. Ella se llama Sol, a Juan le gusta mucho hablar y estar con Sol pero la diferencia de edad lo preocupa, Juan sabe que tiene que esperar unos años pero a veces le gustaría dejar de pensar en los demás y hacer lo que él quiere. A Sol también le gusta hablar y estar con Juan y tiene en claro lo de la diferencia de edad. Sol y Juan a veces se encuentran pero sólo como amigos. En realidad no es ese Juan, eso es lo que Juan quiere que sepamos sobre él. El verdadero Juan desayuna tostadas con manteca porque la abuela siempre le hacía comer eso en el desayuno cuando se quedaba a dormir en su casa, al verdadero Juan no le gusta mucho la comida que hacen sus papás pero no quiere admitir que se siente solo y que le gusta estar en familia, el verdadero Juan come las galletitas con forma de anillo porque le hacen acordar a su infancia, tienen un gusto especial para él. El verdadero Juan cuenta historias porque le gusta fantasear con que alguna vez vivió o sintió lo que cuenta. El verdadero Juan escucha esa música porque le gusta y porque lo hace volar, lo lleva a un mundo en el que solo existe lo que él quiere que exista y hace que se olvide de todo y todos los demás. El verdadero Juan no tiene ojos color miel, tiene ojos naranjas que miran más allá de lo que una persona puede ver, miran más lindo, más profundo. A Juan le da miedo jugarse por Sol, al verdadero Juan también le da miedo pero ya se jugó y aunque los demás no se den cuenta el dice que no para poder estar o hablar con ella, cuando está con Sol, Juan se convierte en el verdadero. El verdadero Juan no pide pizzas porque está cansado, pide pizzas porque le gusta hablar con el chico del delivery y siempre se quedan horas conversando como grandes amigos. El verdadero Juan le pone nombre a las cosas, su almohada se llama Malena, su cepillo de dientes Fátima, el peine Gabriel, la televisión Agustina y así con todos los demás objetos que tiene en Margarita, su departamento. El verdadero Juan sabe que el tiempo es interno y que si tiene ganas puede hacer que una hora dure un día y un mes cinco años. Todo esto lo pensaba el verdadero Juan cuando viajaba en colectivo para poder encontrase con Sol.

Palabras más palabras menos

Palabras más, palabras menos
Palabras más o menos ayer me decías
Palabras más o menos que no me quieres
Palabras más o menos me estás dejando en cueros
Palabras más, palabras menos
Palabras más palabras más palabras menos

Hay una variedad infinita de silencios. Hay un millón y medio de formas de nombrarlos, por no decir que un poco más también. Hay silencios incómodos, silencios que relajan, silencios que siembran incertidumbre, silencios que derrochan certezas. Hay silencios y hay palabras. Hay palabras hechas de silencios y silencios hechos de palabras. Hay palabras de silencio, y silencios de palabras.

Palabras más palabras más palabras menos
Es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
Palabras viejas palabras sólo como pasatiempo
Palabras que soplan en el viento
Palabras fáciles de olvidar

No sé cómo será para vos, pero el silencio de mi parte no es de arrepentiemiento porque estoy convencida -y esto solo pasa unas pocas veces- de que yo no tengo la culpa. Tampoco sé qué sentirás con tu silencio, pero a mí no me afecta, a lo largo del tiempo me construí una coraza -destructible, obviamente, pero que cada vez se vuelve más fuerte- que me defiende. No sé en qué quedará este silencio, que en realidad está lleno de gritos, rencores, peleas, y palabras por demás, para mí es fácil de olvidar, es más, casi ni me lo acuerdo.

Palabras más o menos las que hoy me duelen
Palabras más o menos sentimientos ajenos
Palabras más o menos palabras que pueden lastimar
Palabras menos menos menos palabras más
Palabras más, palabras menos.

Y a pesar de mi súper coraza, las palabras (o los silencios), me duelen hoy, ayer y siempre, y si antes dije, o te hice creer, que no me afectaban es una vil mentira a mí misma para no aceptar la realidad, porque además de escudo, es máscara (y más cara también). Y del silencio que nos separa -o nos une- hay palabras ajenas, que intentás mechar para ver si se me mueve algo en el interior, y no lo lográs. Agregás palabras, sacás palabras.

Palabras más palabras más palabras menos
Es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
Palabras viejas palabras sólo como pasatiempo
Palabras que se lleva el viento
Palabras menos, palabras más.

Y así y todo, ccon un abismo de silencios (o de palabras más) en el medio, no necesito hablarte para darte a conocer mis sentimientos, no necesito palabras para demostrártelos, y vos, en tu silencio, los conocés perfectamente. Hay palabras más, palabras menos, pero entre silencios, te quiero.

sábado, 16 de enero de 2010

Corpolóptero

A pesar del barullo Gabriel podría crearse un cuerpo, pero un Gabriel no entra en un cuerpo hecho de gritos entra, más bien, en un cuerpo hecho de (son)risas, un cuerpo hecho de risas y un par de tristezas silenciosas, gritos nunca. Un cuerpo hecho de gritos sería ínfimo si lo comparamos con el cuerpo hecho de risas silenciosas y al mismo tiempo el cuerpo hecho de gritos sería mucho mas grande porque son-risas que muy adentro son gritos, de felicidad, pero gritos al fin.
Entonces Gabriel podría crearse un cuerpo silencioso que al mismo tiempo sea el cuerpo más ruidoso que alguien se puede crear el problema es que un silencio entre el barullo se haría notorio y el resto entraría en el cuerpo y dejaría de ser un cuerpo, sería un Corpiloptero .
Finalmente Gabriel dejaría de ser uno para convertirse en un colectivo imaginario que a veces se transforma en un fitito.



Corpiloptero: Conjunto de cuerpos que tienen brazos a modo de hélices que usan para volarse cuando piensan que nadie los ve.

Hay una luz en algún lugar

Dicen que si mirás la luz estornudás, a mi me parece que en realidad no estornudás, te inventás un estornudo o una tosida para tapar todo lo que pasa, todo lo que te pasa cuando mirás la luz, como por ejemplo lo que en realidad pasa es que se crea un submundo lleno de luces de colores más chiquitas que si las miras con atención adentro tienen más luces, se forman figuras que si después de ver la luz cerrás los ojos y los apretás mucho te siguen un rato, otra cosa que pasa también es que, si mirás la luz y cerrás un poco los ojos se forma una estrella. Lo que te pasa es que capaz te mareas un poco, entrás en un submundo que con el tiempo se hace conocido y si tenés suerte te pasa que las luces una vez que miraste la luz no se van nunca pero con el tiempo te acostumbras a no verlas para poder ver la luz y sentir todo eso de nuevo e imaginarte que es algo desconocido, a veces pasa que mirás la luz y te duele la cabeza. Influye mucho la posición de la luz, otra cosa que te pasa es que te sentís atraído, pero al mismo tiempo –si la luz está en el techo, por ejemplo- sentís dolor de cuello pero eso no lo compartís con nadie porque sería un poco vergonzoso. También dicen que si abrís un paraguas adentro de un lugar cerrado es mala suerte pero de eso yo ya no sé.

Play-doh

Señoras y señores: Aquél es el famoso hombre de huesos de plastilina, de huesos moldeables y de colores. Algunos dicen que lo ven entrando a distintas librerías para conseguir plastilina para huesos, para forrar o remodelar las costillas viejas, otros dicen que el famoso hombre de huesos de plastilina es más sensible por tener huesos de plastilina, yo digo que el hombre se hace un hombre distinto cada día pero eso ya es a gusto de cada uno. El hombre de huesos de plastilina también tiene órganos de plastilina, órganos que no puede donar a nadie más pero que rellena (cuando lo necesita) algunos de esos órganos con plastilina para dejar atrás el pasado y empezar con el pie derecho.

Muñeca Antigua


Analizadora de
Neuronas
Totalmente
Inventadas por un
Gusano
Últimamente
Azulado


Aquella muñeca que todos los días descansaba sobre el mismo tercer estante de la habitación rosa de una pequeña inocente era una muñeca A.N.T.I.G.U.A. Asustaba un poco la idea de que la muñeca fuera capaz de analizar neuronas inventadas por un gusano que solía ser verde pero últimamente se transformaba al azul, tal vez para que no lo reconozcan y poder así seguir inventando neuronas, pero la presencia de la muñeca en aquella habitación era imprescindible para la pequeña, le daba cierto sentimiento de protección que no es común en una muñeca, menos en una antigua. La pequeña no se imaginaba todo lo que una muñeca de ese tipo podría llegar a hacer, aunque soñaba con un mundo parecido al de “Toy story”, es por eso que nunca se sorprendía cuando al levantarse la muñeca se encontraba sobre la almohada, al lado de su cabeza.