miércoles, 17 de noviembre de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
¿Qué se siente?
Cuando no se siente nada
Te vaciaste de palabras
Se murieron las mañanas.
Te despertás y escuchás voces que, poco a poco, se van aclarando. Al principio no entendés nada, estás demasiado dormida y las palabras no tienen mucho sentido, son solo murmullos, que después empiezan a tener sentido. Entendés quién habla y por qué, pero todavía no entendés muy bien de qué habla. Y bingo. Entendés todo. Entendés tanto que los ojos se te llenan de lágrimas y llorás a moco tendido, escondida para que no te vean.
Cuando todo se termina
Con el alma malherida.
Sin retorno del fracaso
Solo un hueco de dolor
Un agujero sin amor.
Porque lo ha perdido todo
Tan ausente, Tan aislado
Qué se siente
Qué se siente
Como un nudo en la garganta
Y un dolor que no se acaba.
Best Seller
Juan nació el 23 de diciembre de 1983, Juan tiene un hermano más grande que lo cuida mucho. Cuando Juan tenía cinco años le regalaron un pez, Juan se aburría viendo nadar al pez pero otra mascota no lo dejaban tener. Juan hace un año abrió una bicicletería, ahora Juan es todo un hombre de negocios, Juan tiene rulos, Juan es alto, Juan usa bufanda y una campera de corderoy, Juan tiene un jean que usa todo el tiempo pero... ¿Quién es Juan? Juan es un hombre normal, con sus tiempos y problemas como cualquier otro. A Juan le gusta desayunar tostadas con manteca y un vaso de café o de lo que haya, Juan a veces se siente solo, como todos, pero encuentra en Mongo, su perro (ahora que Juan podía elegir la mascota definitivamente había sacado de su lista de mascotas al pez), la compañía necesita para estar bien. Juan ama las galletitas con forma de anillo, sobretodo las rosas con un intento de sabor a frutilla, Juan a veces come bizcochos agridulces. Los viernes a la noche Juan pide pizzas o empanadas porque llega cansado, saborea las pastas que le hace mamá los sábados y disfruta los asados de papá los domingos. Juan es más o menos alto, tiene el pelo castaño y ojos color miel.
A veces, solo a veces, se toma tiempo para hacer nada, generalmente esta corriendo –o andando en bicicleta- todo el día, del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Yo creo que la rutina lo cansa pero está en Juan cambiar las cosas o no. Juan nunca tiene tiempo para hacer lo que realmente quiere y por eso está siempre apurado con el tiempo suficiente. Juan tiene y tuvo muchos miedos como a los payasos, la oscuridad, el monstruo que se esconde debajo de la cama, que se le venga el mundo abajo, miedo a lo que piensen los demás de él. Juan le tiene mucho miedo a los médicos, Juan vive preocupado. Juan no sabe muchas cosas de cocina ni de limpieza, tampoco sabe hacer bien la cama, si fuera por Juan todo el mundo dormiría hasta tarde todos los días. Juan se tiene que afeitar día por medio, Juan a veces se lastima cuando se afeita. Juan siempre cuenta historias. A Juan le gusta escuchar cd’s de los Beatles, Sui generis (Sobre todo esa canción que dice “Juan Represión viste un saco azul, triste, vive como pidiendo perdón y se esconde a la luz del sol”) y Seru Giran, tiene la discografía completa de todos. A Juan le gustaría tener una banda, tiene millones de letras que escribió cuando tenía tiempo de volarse. A veces -solo a veces- se toma tiempo para hacer nada. Ahí es cuando escribe y se inspira. Ahí es cuando se toma tiempo para pensar en ella. Ella se llama Sol, a Juan le gusta mucho hablar y estar con Sol pero la diferencia de edad lo preocupa, Juan sabe que tiene que esperar unos años pero a veces le gustaría dejar de pensar en los demás y hacer lo que él quiere. A Sol también le gusta hablar y estar con Juan y tiene en claro lo de la diferencia de edad. Sol y Juan a veces se encuentran pero sólo como amigos. En realidad no es ese Juan, eso es lo que Juan quiere que sepamos sobre él. El verdadero Juan desayuna tostadas con manteca porque la abuela siempre le hacía comer eso en el desayuno cuando se quedaba a dormir en su casa, al verdadero Juan no le gusta mucho la comida que hacen sus papás pero no quiere admitir que se siente solo y que le gusta estar en familia, el verdadero Juan come las galletitas con forma de anillo porque le hacen acordar a su infancia, tienen un gusto especial para él. El verdadero Juan cuenta historias porque le gusta fantasear con que alguna vez vivió o sintió lo que cuenta. El verdadero Juan escucha esa música porque le gusta y porque lo hace volar, lo lleva a un mundo en el que solo existe lo que él quiere que exista y hace que se olvide de todo y todos los demás. El verdadero Juan no tiene ojos color miel, tiene ojos naranjas que miran más allá de lo que una persona puede ver, miran más lindo, más profundo. A Juan le da miedo jugarse por Sol, al verdadero Juan también le da miedo pero ya se jugó y aunque los demás no se den cuenta el dice que no para poder estar o hablar con ella, cuando está con Sol, Juan se convierte en el verdadero. El verdadero Juan no pide pizzas porque está cansado, pide pizzas porque le gusta hablar con el chico del delivery y siempre se quedan horas conversando como grandes amigos. El verdadero Juan le pone nombre a las cosas, su almohada se llama Malena, su cepillo de dientes Fátima, el peine Gabriel, la televisión Agustina y así con todos los demás objetos que tiene en Margarita, su departamento. El verdadero Juan sabe que el tiempo es interno y que si tiene ganas puede hacer que una hora dure un día y un mes cinco años. Todo esto lo pensaba el verdadero Juan cuando viajaba en colectivo para poder encontrase con Sol.
Palabras más palabras menos
Palabras más, palabras menos
Palabras más o menos ayer me decías
Palabras más o menos que no me quieres
Palabras más o menos me estás dejando en cueros
Palabras más, palabras menos
Palabras más palabras más palabras menos
Hay una variedad infinita de silencios. Hay un millón y medio de formas de nombrarlos, por no decir que un poco más también. Hay silencios incómodos, silencios que relajan, silencios que siembran incertidumbre, silencios que derrochan certezas. Hay silencios y hay palabras. Hay palabras hechas de silencios y silencios hechos de palabras. Hay palabras de silencio, y silencios de palabras.
Palabras más palabras más palabras menos
Es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
Palabras viejas palabras sólo como pasatiempo
Palabras que soplan en el viento
Palabras fáciles de olvidar
No sé cómo será para vos, pero el silencio de mi parte no es de arrepentiemiento porque estoy convencida -y esto solo pasa unas pocas veces- de que yo no tengo la culpa. Tampoco sé qué sentirás con tu silencio, pero a mí no me afecta, a lo largo del tiempo me construí una coraza -destructible, obviamente, pero que cada vez se vuelve más fuerte- que me defiende. No sé en qué quedará este silencio, que en realidad está lleno de gritos, rencores, peleas, y palabras por demás, para mí es fácil de olvidar, es más, casi ni me lo acuerdo.
Palabras más o menos las que hoy me duelen
Palabras más o menos sentimientos ajenos
Palabras más o menos palabras que pueden lastimar
Palabras menos menos menos palabras más
Palabras más, palabras menos.
Y a pesar de mi súper coraza, las palabras (o los silencios), me duelen hoy, ayer y siempre, y si antes dije, o te hice creer, que no me afectaban es una vil mentira a mí misma para no aceptar la realidad, porque además de escudo, es máscara (y más cara también). Y del silencio que nos separa -o nos une- hay palabras ajenas, que intentás mechar para ver si se me mueve algo en el interior, y no lo lográs. Agregás palabras, sacás palabras.
Palabras más palabras más palabras menos
Es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
Palabras viejas palabras sólo como pasatiempo
Palabras que se lleva el viento
Palabras menos, palabras más.
sábado, 16 de enero de 2010
Corpolóptero
Entonces Gabriel podría crearse un cuerpo silencioso que al mismo tiempo sea el cuerpo más ruidoso que alguien se puede crear el problema es que un silencio entre el barullo se haría notorio y el resto entraría en el cuerpo y dejaría de ser un cuerpo, sería un Corpiloptero .
Finalmente Gabriel dejaría de ser uno para convertirse en un colectivo imaginario que a veces se transforma en un fitito.
Corpiloptero: Conjunto de cuerpos que tienen brazos a modo de hélices que usan para volarse cuando piensan que nadie los ve.
Hay una luz en algún lugar
Play-doh
Muñeca Antigua

Analizadora de
Neuronas
Totalmente
Inventadas por un
Gusano
Últimamente
Azulado
Aquella muñeca que todos los días descansaba sobre el mismo tercer estante de la habitación rosa de una pequeña inocente era una muñeca A.N.T.I.G.U.A. Asustaba un poco la idea de que la muñeca fuera capaz de analizar neuronas inventadas por un gusano que solía ser verde pero últimamente se transformaba al azul, tal vez para que no lo reconozcan y poder así seguir inventando neuronas, pero la presencia de la muñeca en aquella habitación era imprescindible para la pequeña, le daba cierto sentimiento de protección que no es común en una muñeca, menos en una antigua. La pequeña no se imaginaba todo lo que una muñeca de ese tipo podría llegar a hacer, aunque soñaba con un mundo parecido al de “Toy story”, es por eso que nunca se sorprendía cuando al levantarse la muñeca se encontraba sobre la almohada, al lado de su cabeza.